Test de sesgos cognitivos: descubre tus sesgos ocultos

Test de sesgos cognitivos: descubre qué sesgos guían tus decisiones

Qué te da esta herramienta

  • 12 dilemas cotidianos, dos por cada uno de 6 sesgos clásicos de la psicología de la decisión.
  • Perfil por sesgo con tu tendencia, el experimento original y una táctica para contrarrestarlo.
  • Contador global de en cuántos de los 6 sesgos tienes tendencia alta.
  • Explicaciones basadas en los estudios clásicos de Kahneman, Tversky, Arkes, Blumer y Wason.
  • Tus respuestas no se envían a ningún servidor: todo el cálculo ocurre en tu navegador.

Este test de sesgos cognitivos te enfrenta a 12 dilemas cotidianos (dos por cada uno de 6 sesgos clásicos de la psicología de la decisión) para mostrarte, con ejemplos concretos, dónde tiendes a caer en atajos mentales predecibles. Al final obtienes un perfil por sesgo, con la explicación del experimento original y una táctica para contrarrestarlo. No hay respuestas buenas ni malas: el objetivo es reconocer el patrón, no aprobar un examen.

Qué son los sesgos cognitivos y por qué merece la pena conocerlos

Los sesgos cognitivos son atajos mentales que el cerebro usa para decidir rápido con poca información y que, en general, funcionan bien, pero que en ciertas situaciones nos llevan a conclusiones sistemáticamente equivocadas. Los psicólogos Amos Tversky y Daniel Kahneman (1974) catalogaron por primera vez de forma sistemática varios de estos atajos en su artículo seminal «Judgment under Uncertainty», que sentó las bases de toda la psicología conductual posterior, incluida la economía del comportamiento. Si quieres el contexto completo, tenemos una guía sobre los sesgos cognitivos que más te cuestan dinero, tiempo y disgustos.

Nadie está libre de sesgos, ni siquiera quien los estudia: eso es precisamente lo interesante. Conocer tu patrón personal (en qué situaciones tiendes a anclarte en un número, a huir del riesgo por miedo a perder, o a seguir invirtiendo en algo solo porque ya invertiste) es el primer paso, y a menudo el único posible, para corregirlo cuando de verdad importa: una compra grande, una negociación, una decisión de salud o de inversión.

Cómo funciona el test de sesgos cognitivos

  1. Lee cada dilema con calma; son situaciones cotidianas, sin tecnicismos.
  2. Elige la opción que de verdad harías, no la que crees que «deberías» marcar.
  3. Pulsa «Siguiente» para avanzar; puedes volver atrás si quieres cambiar una respuesta.
  4. Completa los 12 dilemas. Te llevará unos 5 minutos.
  5. Consulta tu perfil: una tarjeta por sesgo con tu tendencia, la explicación del experimento clásico y una táctica concreta para contrarrestarlo.

Qué sesgos mide y en qué se basan

El test cubre seis sesgos con dos dilemas cada uno:

  • Anclaje: tendemos a dejarnos influir por el primer número que vemos, aunque sepamos que es irrelevante, un efecto descrito por Tversky y Kahneman (1974).
  • Aversión a la pérdida y efecto marco: valoramos más evitar una pérdida que conseguir una ganancia equivalente, y decidimos distinto según cómo se formule la misma situación, como mostraron Kahneman y Tversky en su teoría de las perspectivas (1979) y en el clásico «problema de la enfermedad asiática» (1981).
  • Falacia de la conjunción: a veces juzgamos más probable una combinación específica de sucesos que uno solo de ellos, simplemente porque encaja mejor con un estereotipo, como en el famoso problema de «Linda» (Tversky y Kahneman, 1983).
  • Coste hundido: seguimos invirtiendo tiempo o dinero en algo solo porque ya hemos invertido, aunque ya no compense, un patrón documentado por Arkes y Blumer (1985).
  • Sesgo de confirmación: buscamos y recordamos mejor la información que confirma lo que ya pensamos, tal y como demostró Peter Wason (1960) con su famosa tarea de las cuatro tarjetas. Le dedicamos un artículo entero: sesgo de confirmación, cómo detectarlo antes de que decida por ti.
  • Exceso de confianza y descuento del futuro: solemos estar más seguros de nuestras estimaciones de lo que deberíamos, y preferimos una recompensa pequeña ahora frente a una mayor más adelante, incluso cuando esa preferencia es incoherente con el tiempo que ha de pasar.

Cómo interpretar tu perfil de sesgos

Cada sesgo se puntúa por separado según tus dos respuestas: tendencia alta si elegiste la opción sesgada en ambos dilemas, media si fue en uno solo, y baja si evitaste el sesgo en los dos. Al final ves también un contador global: de cuántos de los 6 sesgos tienes tendencia alta. No es una puntuación para presumir ni para preocuparse: con solo 12 dilemas el test no mide con precisión clínica cómo decides en la vida real, y muchas de las opciones «con sesgo» son, de hecho, razonables en la mayoría de situaciones cotidianas.

El resultado se muestra tras suscribirte gratis a la newsletter de Mind Upgraded, así podemos seguir haciendo herramientas como esta; nunca enviamos tus respuestas a ningún servidor, todo el cálculo del perfil ocurre en tu propio navegador.

Este test es educativo y orientativo: doce dilemas no bastan para medir con precisión cómo decides, y las respuestas «con sesgo» son a menudo razonables en la vida real. No es una evaluación psicológica ni sustituye a un profesional.

Preguntas frecuentes sobre los sesgos cognitivos

¿Qué sesgos cognitivos tengo?

Lo sabrás con tu perfil al final del test: verás qué sesgos, de los 6 que evaluamos, tienes con tendencia alta, media o baja, junto con la explicación de cada uno.

¿Cuáles son algunos ejemplos de sesgos cognitivos?

El anclaje (dejarte influir por un número irrelevante), el coste hundido (seguir invirtiendo en algo porque ya invertiste) o el sesgo de confirmación (buscar solo información que te da la razón) son tres de los seis que mide este test; puedes verlos todos con ejemplos en nuestra guía de sesgos cognitivos en decisiones cotidianas.

¿Cómo evitar los sesgos cognitivos?

No se eliminan del todo, son parte de cómo funciona la mente, pero se pueden contrarrestar: cada tarjeta de tu resultado incluye una táctica concreta para el sesgo correspondiente, desde escribir el razonamiento antes de decidir hasta buscar activamente el dato que te llevaría la contraria.

¿El test envía mis respuestas a algún sitio?

No. Todo el cálculo del perfil ocurre en tu navegador; lo único que pedimos es un email para desbloquear el resultado, porque así financiamos el resto de herramientas gratuitas del blog.

¿Cuánto se tarda en hacer el test de sesgos cognitivos?

Unos 5 minutos: son 12 dilemas breves, uno detrás de otro, con una barra de progreso para que sepas cuánto te queda.

Privacidad

Tus respuestas nunca salen de tu navegador; el email solo se usa para desbloquear el resultado y enviarte la newsletter, no para nada relacionado con tus contestaciones. Si te ha gustado ver tus propios sesgos en acción, sigue explorando tu rendimiento mental con nuestro test cognitivo online o mide tus reflejos con el test de tiempo de reacción.

Tu hora del día también puede influir en cuánto te dejas llevar por estos sesgos: la investigación sobre el efecto de la moralidad matutina apunta a que el autocontrol se deteriora según avanza el día. Descubre tu ritmo con el test de cronotipo.